Noticias

RSS

Centenario del Fallecimiento del Senador Antonio Domínguez Alfonso

27/12/2016 13:55

|

El 28 de diciembre se cumplen 100 años de la muerte del Senador Antonio Domínguez Alfonso, una de las personalidades más destacadas en el escenario político de su tiempo.

Con tal motivo el Ayuntamiento de Arona, su pueblo natal, ha propiciado la publicación de un estudio que rescata parte de lo que fue su trayectoria vital y política. El proyecto se estructura en dos tomos, en el primero la Doctora en Historia Carmen Rosa Pérez Barrios desgrana la biografía del personaje, ofreciendo en el otro tomo un retablo de textos del propio Domínguez Alfonso.

El joven abogado Antonio Domínguez Alfonso se distinguió pronto en la vida sociocultural de la capital de la provincia, y en 1879 encuadrado en las filas del Partido Liberal Fusionista, creado por Sagasta, inició su carrera política. Cercano en sus inicios al político grancanario Fernando León y Castillo, terminó distanciándose de él, al entender que sus iniciativas perjudicaban los intereses de Santa Cruz, capital de la provincia de Canarias. Imprimió a partir de ese momento un componente patriótico a su candidatura, al presentarse como defensor de la unidad provincial y de la capitalidad de Santa Cruz.

A sus iniciativas se deben muchos de los logros conseguidos en el tránsito del siglo XIX al XX para la circunscripción que representaba, que incluía a Tenerife, a La Gomera y a El Hierro.

Conocedor de la realidad geográfica de su pueblo natal, del Sur de Tenerife en general, y consciente de que el desarrollo económico, la mejora del nivel de vida de su población pasaba obligatoriamente por acabar con el aislamiento en el que se hallaban, luchó e  impulsó cuantos proyectos, creía, podían mejorar las comunicaciones. No olvidemos, que a las difíciles condiciones de la producción agraria, dada la escasa e irregular pluviometría, se sumaban las dificultades para poder colocar en los mercados lo cultivado. De ahí, que Domínguez trabajara para hacer posible las comunicaciones telegráficas, terrestres o marítimas de estos pueblos con el área capitalina.

Pero, entendía Domínguez que el futuro de la sociedad, de la juventud canaria, pasaba por las mejoras educativas. Ese convencimiento le llevó junto a su hermano el médico Eduardo Domínguez a impulsar la creación de un Instituto de Segunda Enseñanza en Santa Cruz, y esa convicción estuvo siempre presente en su actividad política al reclamar escuelas y nuevos estudios para las Islas.

A pesar de contar con un importante granero de votos en la comarca chasnera, y con numerosos apoyos en pueblos como La Orotava, Los Realejos o Icod, por citar algunos, no siempre las urnas le fueron favorables. Logró representación en Cortes en ocho ocasiones, seis como Diputado y dos como Senador, pero recordemos que los triunfos electorales en la etapa de la Restauración dependían en gran parte de los encasillados propiciados por los Gobiernos, siendo frecuentes las acusaciones de fraude, pucherazo, etc. por los derrotados o por los oponentes políticos.

En los tiempos en que estuvo alejado de la política asumió importantes cargos en la administración de Filipinas, destino en el que se encontraba cuando en 1898 Estados Unidos declaró la guerra a España. Se distinguió en esa circunstancia Domínguez Alfonso por sus iniciativas y propuestas para la defensa de la colonia.

Pero, a pesar de sus muchos logros, de sus muchas gestiones, quizás las páginas más gloriosas en la política las vivirá en su madurez, cuando a partir de 1911 le toque combatir la propuesta divisionista que los Diputados de Gran Canaria defendían en el Parlamento. Su elocuencia parlamentaria ganó para su causa a los representantes nacionales y a la prensa madrileña. No obstante, era consciente que había que ofrecer soluciones de concordia que neutralizaran las aspiraciones separatistas de Las Palmas, lo que se concretará en la defensa que realiza para la creación de organismos, cabildos, en cada una de las Islas, que asumieran las funciones que la Diputación Provincial les cediera. Contemplaba su propuesta la reclamación de medidas descentralizadoras del Gobierno central en favor de la Diputación.

A finales de 1916, el 28 de diciembre, se producía el fallecimiento de Antonio Domínguez Alfonso, cuando ostentaba la representación de Senador. La política, especialmente en la circunscripción que tantas veces había representado, se tiñó de luto. Los pueblos que tantos beneficios habían logrado gracias a su gestión, caso de Icod, Los Realejos, La Orotava, Santa Cruz, La Laguna, San Miguel de Abona, su pueblo natal, Arona, etc., lloraron su pérdida, sucediéndose los homenajes.

Cuando se cumple el centenario de su fallecimiento, parece de justicia recordarle, recordar al ilustre político, al patriota, pero especialmente a un canario, a un aronero, que se distinguió siempre por el amor a su tierra.

Fecha última modificación: martes 27 de diciembre de 2016